Mensaje de fin de año

Muy estimados hermanos y hermanas de esta comunidad educativa del Colegio Amado Nervo, es para nosotros una gran distinción ser parte de esta fraternidad con todos ustedes, y que en estos tiempos de cambio hemos aprendido no solo nuevas competencias y habilidades académicas, sino que la vida nos ha dado lecciones ante los sucesos que se han presentado y que debemos aquilatar. 

En esta pandemia ocasionada por el virus SARS-CoV-2 ha sido frecuente escuchar a muchos en serio o en broma que el año 2020 ha sido una calamidad y que deberíamos olvidarlo como si fuera una pesadilla, sin embargo, a pesar de los muy lamentables sucesos que nos aprieta el corazón, creemos que estos hechos que hemos enfrentado nos permiten aprender de ellos para considerar en los tiempos venideros y que Dios no lo quiera, se repita una pandemia similar, aunque es importante recordar que aún no esta terminada y no debemos bajar la guardia.

Cosas significativas que nos ha dejado, es recordar aquellas actividades y personas que son realmente importantes, muchas personas que nos han ayudado a subsistir, tal como los médicos y enfermeras quienes son héroes en estos tiempos modernos. También debemos agradecer que la convivencia familiar se ha reactivado descubriendo que las cosas superfluas y banales no son indispensables para vivir.

Esta pandemia se ha destacado porque ha sacado lo mejor de nosotros como lo es la generosidad que ha hecho que los más desprotegidos tengan que llevarse a la boca o que los empresarios soporten los embates económicos globales para no despedir a sus trabajadores, seguramente la salud ha sido un factor que ahora tomamos en cuenta al desarrollar nuestra cotidianeidad, las habilidades tecnológicas las hemos incrementado y tantas cosas buenas que nos han pasado en este 2020.

Y como dijo el Papa Francisco el pasado 27 de marzo en su bendición “urbi et orbi” en una plaza de San Pedro totalmente vacía: “Estamos todos en la misma barca”, que sin duda es un llamado a la fraternidad mundial; además de la encíclica que publicó el pasado mes de octubre denominada Fratelli Tutti (Hermanos Todos), como San Francisco de Asís lo pregonaba, para que la hermandad universal reinara en cada rincón del mundo con las mejores intenciones para con nuestros prójimos.

Así también, como el poeta nayarita Amado Nervo escribió “somos arquitectos de nuestro propio destino”, los invitamos a replantearnos nuestro futuro inspirados en un deseo ferviente de amor, paz, reencuentro, dialogo, justicia y un espíritu fraternal que nos permita construir una sociedad digna, sana, sin hambre ni pobreza, sin violencia.

Con ese ánimo le pedimos a Dios nuestro Señor inflame nuestro corazón para distinguir el bien del mal, para compartir nuestro amor, para trabajar colaborativamente en proyectos esperanzadores y poder brindarles a nuestros niños y niñas un mundo mejor.

Les enviamos un abrazo fuerte y afectuoso deseándoles que este año 2021 esté lleno de bendiciones y que Dios las derrame sobre todos nosotros, sus hijos.

 

Paz y Bien

Colegio Amado Nervo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *