La Lectura en México

2014-09-10 08.43.11La lectura es una herramienta fundamental que permite aprender de otros y conocer el mundo, ampliando nuestros horizontes sobre el mundo y su diversidad. A través de ella, ejercitamos procesos cognitivos y afectivos que resultan relevantes para nuestra vida como individuos y ciudadanos críticos y autónomos. Por eso, la pregunta sobre la realidad de la lectura en el país resulta pertinente, pues a través de la lectura también nos preguntamos acerca de nuestra educación y nuestra democracia.

¿Cuál es la realidad de la lectura en el país? Hay distintas formas de responder a esta pregunta. Por lo general, se tiende a decir que la situación de la lectura es negativa, que en México se lee poco y que se lee mal, que se lee más por obligación que por placer, y que los resultados de las pruebas internacionales nos muestran la distancia que nos separa del resto de los países de la OCDE.

Cabe hacer mención que la herramienta más poderosa para promover el crecimiento incluyente consiste en mejorar los resultados educativos de todos los mexicanos. A pesar de los pequeños avances de las últimas décadas, la eficacia del gasto en educación y el logro académico en México se cuentan entre los más bajos entre los países de la OCDE.

Según la OCDE, en lectura, el panorama es el siguiente:

  • 41%  de los  alumnos mexicanos  no  alcanzan  el  nivel  de  competencias  básico  (nivel  2)   (promedio OCDE: 18%)
  • Menos  del  0.5%  los  alumnos  mexicanos  de  15  años  logra  alcanzar  los  niveles  de  competencia más altos (niveles 5 y 6) (promedio OCDE: 8%)
  • El alumno promedio en México obtiene 424 puntos. El puntaje promedio en la OCDE es  de 496, una diferencia con México que equivale poco menos de dos años de escolaridad.

Las cifras de las encuestas, de los resultados y de la infraestructura, si bien trazan un paisaje no muy satisfactorio de la lectura en México que permite hacer diversas conjeturas sobre su estado, no deben hacernos olvidar lo esencial: es necesario fortalecer la lectura como un derecho desde la primera infancia. En ese camino, el apoyo de la familia es fundamental, pues incide más que la escuela en la conformación de una disposición favorable al gusto de leer (lo que a su vez tiene beneficios en el rendimiento en pruebas que miden la lectura). Por otro lado, leer tiene que ser puesto en perspectiva más allá de la lectura particular de un texto en específico o de un tipo de texto. Se trata de enriquecer nuestra “lectura del mundo”, como decía Paulo Freire, para aprender a vivir con los demás y a construir una vida de acuerdo a nuestros intereses y gustos.

Para saber más:

  1. Estudios económicos de la OCDE MÉXICO ENERO 2015.
  2. Informe de Resultados de PISA 2012 (OECD 2013).

 

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