Crónica de la peregrinación

“Qué alegría cuando me dijeron: Vamos a la casa del Señor” (Sal 122,1)

El Colegio Amado Nervo realizó la invitación para sumarse a la Peregrinación al emblemático Real de Catorce, santuario de San Francisco de Asís, protector de la Diócesis de Matehuala y por supuesto de la congregación de las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada Concepción (H.F.I.C.) a la que pertenece nuestra Institución. El cometido fundamental fue provocar un encuentro con Dios, construir lazos fraternos entre los miembros de esta Comunidad Educativa y por supuesto vivir una experiencia de fe a través de un camino que nos llevó a un lugar donde se pudimos tener un encuentro espiritual. Además, esta peregrinación se prestó para vivir algo nuevo, distinto, salir de nuestra ciudad y entrar en contacto con la naturaleza, con nuestra casa común, nuestro planeta.

El punto de encuentro fue en la comunidad de “El Potrero”, situado en las faldas de la sierra de Catorce a 2420 m sobre el nivel del mar y desde el cual, reunidos todos iniciamos la caminata franciscana, haciendo una reunión inicial de oración y reflexión sobre los motivos de dicha peregrinación; el destino final era la Iglesia de la Inmaculada Concepción en Real de Catorce con una altura de 2685 m. Se recorrieron aproximadamente 6 km con una diferencia de elevación aproximada de 400 m, los cuales fueron a través del sendero del “Peregrino” en las faldas de la sierra hasta llegar al famoso túnel Ogarrio de una longitud de 2.2 km y posteriormente encaminarnos a la Iglesia, hogar de San Francisco.

La caminata fue un espacio de reunión de la familias, bebes, niños, jóvenes y adultos que participamos en el rezo del rosario intercalando canciones franciscanas encontrando un calor de grupo muy singular bajo un clima de oración y festividad constante a lo largo de la peregrinación, en la cual también nos alimentamos de la naturaleza y la cultura propia de esos históricos parajes y por supuesto de la deliciosa gastronomía lugareña.

Al llegar tuvimos oportunidad de asistir a Misa celebrada por el párroco Joel Salinas quien nos invitó a recordar que la Peregrinación nunca termina, porque continúa todos los días buscando el camino de nuestra fe, mencionando que la debemos buscar en todas nuestras actividades, ya que en la vida cristiana también debe servir para acercarnos a Dios y dejarnos amar en todo momento por El.

Esperamos en Dios que esta actividad sea el principio de una tradición anual en la que la encontremos esa oportunidad para mirar hacia el interior de cada uno de nosotros, para que la palabra de Dios sea escuchada durante todo el camino y después sea repetida durante cada día del año.

Paz y Bien

Galería de la peregrinación:

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